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El pozo sin salida

de Elsa

Voz:

Trabajo realizado en el marco del proyecto Contando cuentos dentro del Programa Adolescencia en combinacion con Espacios Digitales de Telecom Argentina llevados a cabo en Laboratorio de Informática del Centro Ramón Carrillo de Villa Soldati. Profesora Marcela (informática).

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Hace varios años en una casa muy vieja, vivía una pareja de abuelitos. Ellos no tenían casi nada, tan sólo una cama, una cocina a leña, un baño y un perro negro.

Apenas cuando empezaba a atardecer el perro ladraba mucho, ellos no sabían por qué. Miraban para todos lados pero no había nadie.

Un día la abuelita estaba cocinando y escuchó que su perro ya estaba ladrando mucho mucho, entonces le dijo a su marido que saliera a mirar qué estaba pasando. Él salió y fue hacia donde estaba el perro, miraba para todos lados y no veía nada, y cada vez se alejaba más de su casa. En un momento vio que se cruzaba una sombra blanca, y por curiosidad siguió alejándose de su casa, hasta que llegó cerca de un pozo muy profundo y oscuro en medio del monte; de repente salió la sombra blanca que parecía un fantasma que estaba desde hace mucho tiempo allí. El señor se asustó mucho y cayó al pozo. Se dio cuenta que no tenía ningun dolor, entonces sintió que había caído sobre algo blando. Pudo encender la lámpara que llevaba y vio que las paredes del pozo brillaban, ¡estaban cubiertas de oro! Salió del pozo y corrió a avisarle a su esposa Elsa.

Mientras tanto, cada vez se hacía más tarde y su mujer se preocupaba mucho, esperaba y esperaba y su esposo nunca llegaba, por lo que decidió ir a buscarlo. Ella buscaba por todos lados y no lo encontraba, tan sólo estaba su perro, sentado muy asustado en medio del monte. Las horas pasaban y ella no encontraba ninguna señal de su esposo, entonces fue para su casa y lo encontró con una gran sonrisa en su cara, todos sus problemas habían terminado, nunca más pasarían necesidades, y desde ese momento vivieron felices para siempre.

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